No te dije todo rápido porque preferí ser prudente.
A veces te suelo decir todo, a veces te aconsejo lo que yo no puedo cumplir.
¿Te das cuenta? Hablo demasiado porque todo lo que callo es más importante.
Mañana es el día, y siempre mañana será, porque el presente me cuesta vivirlo, y si te digo que esto lo viví mil veces antes, puede que me prefiera engañar con esas mentiras para sentirme preparado.
Nada es igual, y todo cambia más de lo que uno quiere, pero en el fondo, la esencia es siempre la misma, y esa es a la que quiero apelar.
Me extrañan tus reacciones, a veces me extrañan tus ganas de estar.
A ratos te prefiero lejos y me gusta que me prefieras a alejar, pero también te extraño luego de verte, y eso no es normal.
Sabemos que los días cuentan, que las acciones son más importantes, y que ambos nos podemos equivocar, pero al final del día mi hombro está ahí esperando tu rostro y mi brazo te quiere rodear.
Hay que reírse de todo, que la vida es corta, que los amigos nos hacen todo más fácil, y siempre hay motivos para celebrar. Que el día no nos pueda, y que el ánimo se mantenga sólo depende de la voluntad.
Te digo que te quiero cada mil que las pienso, que me gustan las cosas difíciles y que no dudes en buscarme cuando todo lo demás falle.
martes, 28 de enero de 2020
martes, 7 de enero de 2020
Eternidad
Volvimos de la eternidad para ser mortales de modo fugaz. Saltamos las barreras de la mente que nunca estuvieron ahí. Viajamos en carreta, barco y un sinfín de transportes diferentes, pero nada me llevó más lejos que la propia voluntad.
¿Dime a dónde se va a veces a vagar?
¿En qué puerto se quedó perdida la dicha?
¿Quién se robó el tiempo y lo encerró en su calabozo?
Prometimos no dejar que eso pasara, y si dejaste que lo hicieran, perderte no dolerá.
Prometimos un vuelo largo, donde la luna sería la primera parada, en un destino infinito, y las últimas estrellas serían nuestra brújula.
Pero traté de ser un imbécil, porque dicen que esos viven más felices, traté de dejarte siete veces, porque ese era nuestro número de la suerte. Traté tantas cosas inútiles para darles en el gusto, y nunca fueron suficientes.
Las respuestas cortas son las que más duelen, pero a la vez las más sinceras, y yo te quiero cerca para que las oigas de mis labios.
La realidad es tema de perspectiva, y mis ideas no las podrás ver al primer intento.
Hay buenos secretos que sólo comparto con quienes me quieren escuchar, y a eso no se obliga.
Las dudas dañan las mañanas, y las alegrías se pueden vivir también de varios modos.
¿Cuales son los tuyos?
Mejor ven, invoquemos ese silencio etéreo que nos hacía sus esclavos,
apuntemos el arco a las estrellas, y levantemos ambos brazos tratando de tocarlas,
¿Hay segundos más placenteros?
Bajamos de la eternidad para ser felices, no para perder el tiempo.
No lo olvides.
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