martes, 25 de marzo de 2025

Un vientecito

Cuando tenía entre 3 y 8  años, llegábamos al sur después de todo un año escolar y de estrés de los papás. Tras varias horas de viaje, bajaba del auto y corría para abrazar a mi abuela, mi prima y mi tía. Me ponían ropa de invierno aunque fuera verano, porque allá la temperatura suele ser más baja. Sentía un aroma a prado, animales y flores. Todo mezclado. En las mañanas, acompañaba a mi mamá y a mi abuela a ver las vacas, recoger huevos del gallinero y jugar con los lechones. Recuerdo que las mañanas eran muy activas, y mientras todo el mundo se hacía cargo de alguna cosa, yo salía a la calle, a mirar el reflejo del sol en un charco de agua, y sentir ese vientencito en la cara que solo se siente allá, en el sur. 

Esa misma sensación de calma tengo cuando estoy contigo.

 

sábado, 1 de marzo de 2025

Encuentro

 Ha sido una locura sencilla, pero esperable para esta época. No pensé que me iba a tomar tanto tiempo conocer a alguien en persona, pero apareciste y lo agradezco. Lo primero que pensé luego de separarnos fue... "es más guapa en persona". Me caíste bien, y creo que tenemos varias cosas en común que me hacen querer seguir conociéndote, pero tengo el freno puesto, y no pretendo insistir en nada más por ahora.

Por ahora, a gozar.

 Una vez me pasó lo de la hiper corrección, y girar completamente la aguja y apuntar en la dirección opuesta. Creo que en este caso era necesario, y no me equivoqué. Al día de hoy, si las cosas están como están, es por las decisiones que he ido tomando, y sé que a veces incluso yo las cuestiono demasiado, pero también... estoy orgulloso. No quiero llenar a nadie con la historia, porque siento que sería pasarles mi buen momento  por la cara al resto, y normalmente eso a nadie le gusta.

Por ahora, a gozar.