sábado, 9 de marzo de 2024

Sueño 92 - Los veo

 Estoy en lo que parece ser una especie de casa rodante. Es amplia y tiene más de un salón. Podría ser una especie de búnker. Veo a tres amigos del colegio, y muchas latas y botellas de cerveza desparramadas por todos lados. Me acerco a uno que parece ser el más alcoholizado y recuerdo dentro del sueño, que al parece, era él quien tenía algún problema grave de pareja, al parecer una separación.

Uno de mis amigos dice que se va a retirar, y el otro lo sigue. Yo me quedo y junto las latas, botellas y trato de hacer un poco de aseo. No entiendo muy bien la situación, pero siento que no es correcto llegar y dejar sólo al más complicado. Dejo los la loza en el lavaplatos, y hago un poco de orden. No entiendo que pasa.

Despierto.


miércoles, 21 de febrero de 2024

Sueño 91 - College

 Me voy bajando de un bus local, en medio de la madrugada, en alguna ciudad de norteamerica o europa. Camino por una especie de feria artesanal, pero sólo hay gente con mesas y sus productos arriba, nada de toldos o algo más elaborado. Cruzo todo un parque y llego a mi departamento. Es raro, el edificio no tiene rejas, y uno puede subir directamente desde la calle a la puerta de cualquier departamento. Recuerdo que debo comprar unas cosas, y cruzo nuevamente el parque, en otra dirección, y entro a un mini super a comprar. No tengo idea qué compro, pero son cosas para la casa. A la vuelta me doy cuenta de que no tengo las llaves, pero mi compañero de piso que iba llegando también, me dice que nunca dejamos cerrado y empuja la puerta, abriendo para mi sorpresa.

Al día siguiente, o en unas pocas horas después, estoy llegando a una universidad, o quizás me estoy yendo. Atravieso pasillos donde hay muchas puertas, algunas de ellas dan a habitaciones compartidas. Otras a camarines, en otros lugares veo que hay salones de almuerzo. Estoy en una especie de internado dentro de la universidad. Suena un timbre y la gente se empieza a retirar, es un viernes, y yo me pregunto si me acabo de perder una clase, o si tengo que volver al departamento.

Pequeña

En algunos sueños me pones nombre. En algunos sueños me llamas a lo lejos. A veces vamos en diferentes direcciones, pero sé que estás ahí, esperando. Quizás llegues de sorpresa, quizás vaya a ser un plan. Aún no sé de donde, pero sé que vendrás. Te espero, y ya siento las ansias de verte sonriendo.

domingo, 20 de agosto de 2023

Reseña: The First Slam Dunk

 Me tocaba atletismo los martes y los jueves en la mañana. Tenía 9 años y el animé estaba en los capítulos más intensos y violentos que tiene la serie. No podía faltar a los entrenamientos porque pronto teníamos competencias con los demás colegios, pero estaba desconcentrado, pensando en que me estaba perdiendo Slam Dunk, y que necesitaba saber qué estaba pasando con esa pelea en el gimnasio. No teníamos la inmediatez de las redes sociales como ahora, ni menos un internet desarrollado para poder ver las series cuando quisiéramos. Mi mamá grababa en VHS desde la televisión esos episodios, porque sabía lo importante que era para mi estar al día. Recuerdo llegar corriendo a tragar el almuerzo, ver los capítulos y luego salir de inmediato al colegio a conversar sobre lo que había visto con mis compañeros que eran igual de fanáticos que yo.

Ahora, luego de esperar cerca de 8 meses luego del estreno original en tierra oriental, evitando las filtraciones, los spoilers, y la tentación de acceder al contenido por internet, se siente que ha valido cada día. 

La sala del cine llena de niños de los 90’s, algunos con sus propios hijos, con camisetas e indumentaria de Shohoku, celebrando cada canasta del equipo, sufriendo con cada estocada del rival, y guardando el silencio más respetuoso en las escenas cargadas de emociones más complejas, es una experiencia que no se puede conseguir estando en casa. Esta es una de esas películas que merecen ser vistas en la pantalla grande, y conformar con el público una pequeña galería del estadio donde sale uno que otro grito esporádico de apoyo a nuestro talentoso Hanamichi, las carcajadas en cada momento cómico a coro, son los detalles que nos da una entrega como esta, llena de nostalgia, recuerdos y momentos del animé que la película expande y nos muestra en este nuevo estilo de animación, logrando asentarse con una magia especial, que nos hace sentir mejor cada empujón, cada rival presionando a nuestros jugadores, los movimientos rápidos de piernas provocando esos distintivos sonidos agudos de los tenis de basquetbol contra el piso de madera, y provocando una sensación aún más real en los momentos tensos del partido.

 

Esta es una obra en las que el tiempo se detiene, y se te van 124 minutos que quisieras que no terminaran nunca, manteniendo los cambios de ritmo a base de una banda sonora perfecta, unos créditos iniciales que nos presentan el estilo de animación como un auto homenaje al manga, y el desarrollo de la la trama central sobre la aceptación y la autodefinición, que exploran esos sentimientos que todos tenemos dentro y que debemos a veces procesar por largos periodos, mientras disimulamos tranquilidad, queriendo decirnos a nosotros mismos quienes somos, en qué podemos aportar en la propia cancha que son nuestras vidas y de aquellos que tenemos alrededor.

Vayan a verla. Imposible arrepentirse.


miércoles, 19 de octubre de 2022

Autocrítica

Hay una ramita pequeña en el árbol, es nueva, y le están saliendo unas hojas enrolladas, llega poco sol, y hay días nublados, en algunos se nos olvida rociarle el agua que le prometimos, pero de todos modos el árbol está ahí y nos presta sombra, nos limpia el aire. Nos sentimos algo culpables porqué también tallamos nuestros nombres hace algunos años en él.