La gente cambia, las razones cambian, y suelo ser yo el que guarda las cartas.
lunes, 28 de septiembre de 2020
Cartas
La verdad siempre ha sido así. Llegan en momentos extraños, acompañan la apertura de algunas etapas, dejan sus marcas y luego se van. A veces mucho más rápido de lo esperado. Y probablemente todas las interpretaciones que intente de sus acciones terminen siendo erradas. Todas las conclusiones a las que intente llegar van a ser quimeras al viento. Siempre le voy a tener cariño a las palabras que intercambiamos con tantas ganas en algunos momentos, a los poemas compartidos y a las pequeñas batallas que nos tocó dar juntos. Yo, que a veces pensaba haberlo visto todo, me dejé deslumbrar por ofertas inocentes, y risas, muchas risas.
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