viernes, 26 de abril de 2024

Ausencia

 No entiendo la ausencia, no entiendo la cobardía, no entiendo el rendirse, cuando nos prometimos no volver a hacerle eso jamás a nadie. Mi lucha siempre era hacia arriba, y mi ánimo no podía siempre parchar todo, porque si no recuerdas bien, al principio yo tampoco lo tenía. Me duele el ser extraños y me ha costado más de lo que esperaba volver a pasar por esto. No me gusta perder la amistad, pero tampoco me gustó en lo que te fuiste transformando. A todo el mundo que le cuento las cosas que hacía por ti, me dicen que cómo aguanté tanto. Que cómo no eras capaz de valorar y ser un poco más empática. Yo tampoco lo sé, y quizás usaba como mecanismo de defensa excusas que en realidad no servían.

Hay caras nuevas, con palabras bonitas, pero atención intermitente y eso me incomoda demasiado. Las ansias a ratos me comen como ahora que no sé qué decir, y trato de ignorar el hecho de que estoy esperando respuesta a un correo que quizás ya hayas bloqueado o algo similar siguiendo algún mal consejo. Eso siempre me quedó dando vueltas, cómo podías hacer caso a las cosas más idiotas que te podían decir algunas personas. Todo lo que admiraba de ti se iba al piso cuando me decías que ibas a hacer algo que alguien más te dijo, porque generalmente eran malas ideas.


No sé cuánto más voy a tener que esperar para zanjar esto último que nos queda pendiente, y he tratado muchísimo que no me afecte más allá. Estoy tratando de retomar lo importante, pero no me he puesto al día con la velocidad que he querido. De todos modos, he tenido largas conversaciones, reencuentros con amigos, y muchas cosas que no pensaba que me pasarían en tan poco tiempo. Estamos recién terminando un tercio del año, y en estos cuatro meses he vivido demasiadas cosas, que dudo que se repitan en los cuatro siguientes, pero nunca se sabe, ya veré en qué termino, y cuando será la próxima entrada.

sábado, 13 de abril de 2024

Mi corazón lleno a la vuelta y el tuyo vacío

Despertar por sed, y sentir el olor y la ceniza volando, verte sentada con las rodillas juntas y las piernas a medio tapar. Tu mirada hacia abajo, y a un lado el celular. La desesperación por otra bocanada, y yo escapando al baño y luego a la cocina sin que lo notaras. Volvías a dormir y me pedías antes un té, entonces, sacar el endulzante y tus bolsitas verdes, poner el agua a hervir y esperar a que los huevos se frían bien, porque si no, no te gustaban. Después de tostar un poco el pan, todo a un plato y llevarlo a la cama. Que me faltó el queso, o que el endulzante era demasiado, pero que así te gustaba igual. El arroz con mayonesa, la soya del sushi y las cosas que no podían faltar. Mi chapsui de pollo, las empanadas chinas y las muchas pizzas con piña que nunca pensaba pedir. 

Que el paseo de la mano, la ida y vuelta al terminal, las sorpresas de la compañía inesperada y las muchas veces que nos abrazamos sin querernos soltar. Que los besos eran lentos y las subidas rápidas, que las locuras por la casa, los gritos ahogados y ver tu cara disfrutar. La tele siempre encendida, la luz ausente que odiabas, el frio en la mañana y la sábana que se salía de las esquinas.


Yo a un lado esperando, y tú en lo tuyo, mi corazón lleno a la vuelta y el tuyo vacío.

Te extrañaba, te quería, te amaba, y luché por no quererte soltar.

Esperaba una llamada, pero elegí otra vida, y ya solo pienso con nostalgia, la rabia se quedó atrás.

martes, 12 de marzo de 2024

Hermosa

 Lamento que esa mujer hermosa se fuera apagando así. Te conocí en momentos brillantes, y nos amamos. Te prometí cuidarte y di todo lo que pude. Incluso muchas veces me cuestioné dejarte, porque no me sentía capaz de esa tarea, y pensaba que quizás, era mi culpa no saber tratar la situación. De todos modos elegí ignorar esos pensamientos y llevar las cosas lo más lejos posible. Lamento que no hayas querido seguirme hasta allá.


Sueño 93 - Kris

 Voy caminando por encima de unos techos, esperando que no se note tanto en las casas, pero algunas se llegan a tambalear por mi peso. Entro por una ventana en un lugar, y están dos chicas algo drogadas conversando. Parece que es normal de mi parte hacer este recorrido. Me esperan, y a la vez no. De todos modos les converso algo y siento que el aire está un poco denso, la luz se cola por entre la cortina y da un tono rojizo a toda la situación. Me acuesto al medio de ambas y les doy las gracias. Al rato salgo por la misma ventana que da a una especie de balcón y me voy apurado, por los mismos techos tambaleantes, esperando que nadie lo note.


sábado, 9 de marzo de 2024

Sueño 92 - Los veo

 Estoy en lo que parece ser una especie de casa rodante. Es amplia y tiene más de un salón. Podría ser una especie de búnker. Veo a tres amigos del colegio, y muchas latas y botellas de cerveza desparramadas por todos lados. Me acerco a uno que parece ser el más alcoholizado y recuerdo dentro del sueño, que al parece, era él quien tenía algún problema grave de pareja, al parecer una separación.

Uno de mis amigos dice que se va a retirar, y el otro lo sigue. Yo me quedo y junto las latas, botellas y trato de hacer un poco de aseo. No entiendo muy bien la situación, pero siento que no es correcto llegar y dejar sólo al más complicado. Dejo los la loza en el lavaplatos, y hago un poco de orden. No entiendo que pasa.

Despierto.